miércoles, febrero 03, 2010

Las dos Sicilias, de Alexander Lernet-Holenia (1942)


El escritor austríaco Alexander Lernet-Holenia (1897-1976), bajo la apariencia de un relato de misterio ambientado en los grandes salones de la Viena de 1925, nos ofrece en realidad en su novela Las dos Sicilias (1942) esas reflexiones acerca de la muerte tan propias de él, esa insistencia entre maravillosa y tétrica en llevarnos siempre a dar un paseo por el otro lado de la existencia.

Uno de los personajes, el estrambótico y parlanchín Gasparinetti, tan lleno de secretos, como si su cháchara interminable sólo fuera una cortina de humo tras la que ocultarse a la perfección, hará una declaración de principios que suponemos susurrada al oído por el propio autor: “Hay quien sostiene que es la vida real la que nos cuenta las historias más interesantes. Pero esta afirmación es una perogrullada, como toda afirmación general. Por mi parte, me parece más bien que lo que llamamos realidad, además de ser desagradable, carece por completo de interés. En general, la vida comienza a hacerse interesante en el momento en que se hace irreal; y las narraciones más perfectas son aquellas que, poseyendo la mayor verosimilitud que pueda darse, alcanzan el máximo grado de irrealidad.” (p. 25) Y ya está, amigos. Así de sencillo. Lernet-Holenia acaba de contarnos el secreto de su estilo. Y sin ceder un ápice de su magia al desvelarlo.

En esta ocasión, sus personajes sufren repentinas visiones, son trasladados en trance a otro mundo, un poco a la manera, más por encontrar un referente que por un parecido real, de Arthur Machen. Ambos anhelantes de un pasado glorioso, mítico, Machen fascinado por él, reviviéndolo en el triste presente, Lernet-Holenia convencido de su fugacidad, de ser algo irrecuperable ante lo que sólo podemos retrotraernos gracias al recuerdo, con un presagio de muerte y descomposición. En ambos la misma sensación de fragilidad, de realidad rota por un atisbo del más allá.

Todos estos personajes parecen levitar en la neblina, vivir en una ensoñación caminando por un limbo que prefigura la muerte. El pasado extiende sus brazos abrazando el presente y engulléndolo. Da la sensación de que no se avanza, sino de que se retrocede, atrás y más atrás en los años y los siglos, y así los miembros del regimiento Las dos Sicilias viven atrapados en una rueda que asemeja ser la del no existir en esta realidad. Son espectros paseándose por los extintos restos de un pasado tan luminoso como fúnebre.

Las digresiones sobre la muerte, lo efímero de la vida y la permanencia de aquello que nos ha pertenecido, que nos representa con más fuerza que nuestra propia existencia, son continuas, teñido todo con una melancolía a todas luces (aunque acertaría más si escribiera “a todas sombras”) enfermiza. Esto hace que la trama principal pierda fuerza, aunque también le lleva a uno a preguntarse cuál será en realidad esa trama, si la narración del destino fatal de los soldados del regimiento Las dos Sicilias o bien las mismas digresiones.

Demasiado etérea y dispersa para ser una novela de misterio de pleno derecho, también resulta demasiado reflexiva y explicativa para ser una novela fantástica, si bien toca ambos géneros. En realidad, todas sus ensoñaciones, su trama de crímenes en cadena, el lío tremendo con el tema del doble (más correcto sería afirmar “del triple”), todo ello sirve para que Lernet-Holenia nos hable en verdad, en tono fantasmagórico, de sus temas predilectos: la muerte y el paso del tiempo.

LERNET-HOLENIA, Alexander. Las dos Sicilias. Traducción de Alberto Luis Bixio. Madrid: Espasa Calpe, 2003. 245 p. Línea de sombra. ISBN 84-670-0462-2.

4 comentarios:

padawan dijo...

Me apunto las dos últimas recomendaciones, a ver si las encuentro por ahí, aunque se apilan encima de los libros que recomendaste en el programa de los indios, jeje

Llosef dijo...

Amigo padawan: si te animas con Lernet-Holenia, no dudes en comenzar con "El barón Bagge", o bien con la que me estoy leyendo ahora por recomendación del Abuelito, "El hombre del sombrero", que es una gozada. Después de éstas, las otras te gustarán más o menos, pero jamás perderás el gusto por leerlo.

PAYMON dijo...

Acaban de entrar en casa El Barón Bagge y El joven Moncada..a ver qué tal!!!

Llosef dijo...

Ya nos contarás, Paymon. Raro será que "El barón Bagge" no te guste...