martes, marzo 04, 2014

La Atlántida (1919), de Pierre Benoit



Puedes leer el comentario a este libro en la página de cine El antepenúltimo mohicano, bajo el título Reina en la ciudad perdida, AQUÍ.


“Desde el primer momento tenía la sensación de que caminábamos con rumbo a algo desconocido, a alguna monstruosa aventura. No en balde se viven meses y años en el desierto. Tarde o temprano, acaba éste por apoderarse de nosotros, por dar al traste con el buen oficial, con el funcionario timorato, atenuando su preocupación de la propia responsabilidad. ¿Qué habrá detrás de esas peñas misteriosas, de esas opacas soledades, que desafiaron victoriosamente la curiosidad de los más ilustres exploradores de misterios?... Y uno sigue adelante.” (p. 91)




BENOIT, Pierre. La Atlántida. Traducción y notas de Rafael Cansinos-Assens; ilustración de cubierta de Freixas. Nueva edición revisada. Madrid, Barcelona: Sociedad General Española de Librería, Diarios, Revistas y Publicaciones, S. A., 1952. 289 p.

6 comentarios:

Eufronio dijo...

Estupendo artículo, como casi todos los de este blog. Gracias al cual he descubierto ya varias joyas literarias.

Añado que además de la herencia literaria del también francés Verne que se detecta en la novela, se suele citar el clásico de aventuras SHE de Henry Rider Haggard, con el que tiene varios puntos en común. Algo evidente a primera vista

http://www.youtube.com/watch?v=cRLo3jWeVvg

La presencia de la novela de Pierre Benoit es perceptible en el pulp norteamericano y en el cine. Caso del peplum de serie B de los años 50 y 60, en el que la fórmula de pérfida reina que enamora hombres con la intención de devorarlos después como una mantis, se convirtió en un tópico recurrente (véase si no las películas de Steve Reeves en el papel de Hércules).

Y por último, sólo quería indicar a quienes no deseen rastrear la novela por librerías de viejo, que la editorial RBA la ha reeditado hace poco

http://www.casadellibro.com/libro-la-atlantida/9788490063880/2029433

Esperemos que algún editor aventurero se decida a publicar más novelas de Pierre Benoit.

Saludos cordiales.

Llosef dijo...

¡Hola Eufronio! Muchas gracias por comentar y, de manera especial, por estas excelentes y acertadísimas apreciaciones sobre la novela. La equiparación con She de Rider Haggard es, como comentas, casi obligatorio tenerla presente, así como su reflejo en el peplum y sus reinas fatales. Me uno, por supuesto, a la idea de que algún editor con algo de coraje se aventure a recuperar otras de sus novelas. ¡Ojalá! ¡Un saludo!

Reddis de Reus dijo...

La verdad es que en la literatura francesa -y belga en francés- hay cantidad de obras que, en otra época, se publicaban tanto o más que las que venían del mundo anglosajón, pero en las últimas décadas, han ido siendo cada vez más abandonadas, menos publicadas y, en la mayoría de los casos, resultan casi inencontrables para quien les interese. Hace tiempo leí a Renard -el doctor Lerne, del que leí, o escuché aquí, un comentario-, pero excepto Valdemar y poco más, los vecinos franchutes cada vez están más olvidados, excepto para "arqueólogos literarios", como nosotros. Aunque lleve tiempo sin comentar, sigo con el bloc, y hablo de él porque vale bien la pena.

Llosef dijo...

¡Hola Reddis! Pues sí que es cierto que la literatura fantástica y de aventuras de origen no anglosajón parece algo olvidada, pero no desesperamos. Hay todavía mucho por descubrir y algunas editoriales no abandonan: ahí está Valdemar anunciando un volumen de relatos de Hanns Heinz Ewers para su colección Gótica, el cual esperamos con verdadera ansiedad. ¡Un saludo!

Aurora Poins dijo...

¡Hola! Me ha gustado mucho tu blog y muchas gracias por la reseña, es un libro que tengo en mi estantería para leerlo pronto.
He empezado hace poco mi blog, por si te quieres pasar es: http://eltiempoliterario.blogspot.com.es Espero ir poco a poco aportando lecturas interesantes.
Un saludo

Llosef dijo...

¡Gracias Aurora! Es un libro magnífico, confío en que te guste. Ya he dado un primer paseo por tu blog. ¡Pinta excelente! Saludos.