sábado, octubre 15, 2011

Círculo Vicioso: caminando con gigantes



Gélida, de Fermín Solís.


Ceferino López es un gigante, una criatura mitológica que habita en las catacumbas romanas de la ciudad de Mérida. Cuando camina entre los humanos su aspecto es normal, el de un hombre de la calle, del que solo se distingue por usar un llamativo sombrero de color claro que parece sacado de otra época. Si hablas un rato con él quedas fascinado por su ímpetu, por su continuo ir y venir de ideas y proyectos, por esa mente prodigiosa que no para de maquinar cosas. Cada vez que me tomo una cerveza con él pienso que ojalá se me pegara algo de su genio. Pero en la vida real lo único que se te pega de los demás es un resfriado, ay. Aun así yo no pierdo la esperanza. Quizá en la siguiente...


Su proyecto actual se llama Círculo Vicioso. En él su empeño es hacer arte de un objeto que habitualmente solo usamos para plantarnos en la solapa con la imagen de un grupo que nos gusta, de alguna película o algún eslogan que nos ha hecho gracia o del que compartimos su mensaje: las chapas. No se trata solo de plantar allí un dibujo o un diseño de un artista, sino que el mismo soporte, la chapa, sea parte de la obra, su forma de transmitir la locura artística de cada autor. En fin, él lo explica mejor, pero creo que algo se me entiende. Ya dije que lo intento, pero el genio no se me pega. Alucinad con algunos de los artistas que han participado (¡hay muchos más!):








Etruscos
de Antonia Santolaya.










Mundo animal
de María Ramos.
















The Family,
de Sr. García.








Chaturanga,
de Emil Markov.














Monstruos,
de FHNavarro.

 








África,
de Enrique Flores.















Vánitas
de Fernando Vicente.

















Sarteneja,
de Javier Fernández de Molina.









También fue él quien estuvo detrás del concurso de chapas de la pandilla de locos que formamos el grupo de antimúsica Día X menos 60


Día X menos 60
según la gran Laurita.


Y su nuevo, ni dementes penséis que último, proyecto son los LIBRINOS CON CHAPA.


Las moskas cagan moscas es el primer número de la colección. Manuel Acedo ilustra con sus siempre impactantes, a veces sobrecogedores, dibujos un texto experimental y raruno (por eso nos gusta) de Blas Barroso



Sentados es la segunda entrega, dominada por la elegancia de Milán Rubio.



Zooilógico es la tercera entrega, en la cual Eduardo Barbero nos muestra la realidad animal con ojos nuevos gracias a su interacción con los más insospechados objetos. O al revés, pero el resultado es el mismo: la sorpresa, el humor y la mirada crítica a veces. 




Gélida es la última entrega por el momento. El gran Fermín Solís da vida a unos macabros relatinos. No es de extrañar que estos luzcan bien: es lo que tiene cuando uno camina con gigantes. Si no se fija mucho la vista, el pequeño también parece grande. ¡Gracias Fermín! ¡Gracias Cefe! Y lo dicho, a ver si se me pega algo de lo bueno, porque de lo malo ya estoy a rebosar.

7 comentarios:

Pato dijo...

¡Qué arte! ¡Y qué títulos tan esperpénticos, dicho en el buen sentido, aunque, ahora que lo pienso, ¿cómo podría tener la palabra "esperpéntico" un mal sentido?!
Los relatillos ¿son de los que aparecen en el blog? ¿O son nuevos? ¿Copia firmada?... Te prometo no volver a usar la telekinesis de neutrinos.

Llosef dijo...

Pato, si sigues el enlace de Gélida vas a la página de Círculo Vicioso donde está el librino, y en la pestaña autor lo puedes ver entero. Tú seguro que conoces más de uno. Y la telekinesis mola!!! Si es de neutrinos más.

Pato dijo...

Yeah!

A princesa no xardín dijo...

Lo importante es caminar con los gigantes, verdad?, y no verlos alejarse mientras uno se queda mirándolos con cara triste. Y además, luego está el hecho de que uno no puede verse a sí mismo (a menos que uno experimente viajes astrales con cierta frecuencia... yo los viajes, por desgracia, me los tengo que pagar *sniff*), a menudo nos imaginamos lo que no es.

Para ser lunes me siento muy filosófica. Le habrán echado algo al agua?

Llosef dijo...

Pero Princesa, usted porque no se ve, y quizá también porque ese agua que bebe la cegará, pero créame: usted es GIGANTE.

Felmanuel dijo...

Gigante también es usted, Llosef, pero una molesta paja en el ojo se lo impide ver... Leí "Gélida" y me impresionó el enorme cariño que usted profesa por el género "de terror"; ojalá se me pegara algo de su genio, que lo tiene, lo atesora, lo mima, reside en usted y ya va siendo hora de sacar pecho y decir "aquí estoy yo, adórame mundo".

Por cierto, el proyecto de Círculo Vicioso es molón.

Llosef dijo...

Felipe, se pasó usted!!! Círculo Vicioso es un proyecto magnífico, tan grande como lo es Cefe, la mente maestra tras estas obras de arte.