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lunes, enero 05, 2015

EAM # 57: Breve encuentro, de David Lean (1945)



Quizás mi película favorita de David Lean, Breve encuentro (Brief Encounter, 1945) es gigantesca en su aparente sencillez. No otra cosa sino mi pasión por ella intenté transmitir en mi artículo para El antepenúltimo mohicano. Podéis leerlo AQUÍ.  

lunes, diciembre 22, 2014

EAM # 55 y 56: Fritz Lang




Recupero hoy mis dos artículos para la revista digital de cine El antepenúltimo mohicano dedicados al supremo Fritz Lang. En el primero me centraba en su película del año 1928 Los espías (Spione), un absoluto prodigio de locura folletinesca y vértigo visual. Una delicia total con planos que hoy son iconos del cine mundial y repleta de secuencias e ideas de una modernidad apabullante. Podéis leerlo 





En el segundo realicé una selección de las que creo que pueden ser las diez mejores películas de Fritz Lang, un entretenimiento (pues no se trata de otra cosa) que disfruté al máximo, aunque no tanto cuando llegué a ese momento en que tuve que dejar alguna de mis favoritas fuera. El intríngulis no estriba en afirmar que falta ésta o la otra, que eso está chupao: lo difícil es decir cuál apartarías de esta lista de diez películas insuperables. Podéis leerlo y disfrutar con la fantástica selección de imágenes que hizo Emilio Luna para el mismo 


  




Por lo general mis artículos sobre películas antiguas son los menos visitados de la página, pero con éste de las diez de Lang no fue así, de manera tal que a día de hoy resulta el artículo de más éxito y con más visitas de cuantos he realizado. Por si pensáis que me voy a poner engreído o tontorrón, no temáis: soy consciente de que ostento la autoría del artículo menos visitado de EAM. Pero éste no os diré cuál es.


miércoles, mayo 14, 2014

EAM # 52-54: Delmer Daves (con un intermedio para la ciencia ficción de cámara)



Ay, un proyecto que me tiene tan absorbido como fascinado ha hecho que haya dejado a un lado de manera temporal mis colaboraciones para la página de cine El antepenúltimo mohicano. Llevo poco más de un mes lejos de sus páginas virtuales y ya me siento incompleto, como si me faltara algo, así que volveré en breve porque me las tengo que ingeniar para poder con todo. Mientras, intentaré poner al día los artículos aquí en el blog, que también es algo que tengo aparcado y no, esto no puede ser. Así que hoy vamos con tres de ellos. Se trata de los comentarios a dos grandes películas del director Delmer Daves que tendrían que haberse publicado en sucesión, pero mi carácter disperso y poco propenso al orden me llevó a introducir justo en medio otro film que resulta difícil de casar con los dos westerns de Daves. Pero así es la vida. El tren de las 3:10 (3:10 to Yuma, 1957) es una fantástica película del oeste, tensa y poderosa, con un Glenn Ford espectacular. Podéis leer qué escribí sobre ella AQUÍ


La otra película que seleccionamos para comentar (pues por iniciativa del director de EAM, Emilio Luna, se acabaron eligiendo estas dos de Daves), fue la no menos excelente La ley del talión (The Last Wagon, 1956), inolvidable no solo por ese personaje genial que es Comanche Todd, en impecable personificación de Richard Widmark, sino también de manera especial, al menos para mí, por esos apaches espectrales que dominaban prácticamente en off todo el relato. AQUÍ.


Y justo en medio, como os decía, incluí una debilidad, un moderno film de ciencia ficción que se desarrolla en su totalidad en el salón de una casa de campo. El hombre de la Tierra (The Man from Earth, 2007) es una maravilla de progresión narrativa que hipnotiza y sorprende por igual. Una gran película envuelta en ropajes modestos escrita en los años 70 por Jerome Bixby y dirigida con precisión por Richard Schenkman. AQUÍ

Pronto volveré. No es una promesa: es una necesidad.

viernes, febrero 07, 2014

EAM # 51: Viaje cósmico, de Vasili Zhuravlyov (1936)



Os traigo hoy el comentario que escribiera para la página de cine El antepenúltimo mohicano dedicado a la maravillosa película soviética Viaje cósmico (Kosmicheskiy reys: fantasticheskaya novella), dirigida por Vasili Zhuravlyov en el año 1936. Un film fascinante cuyas imágenes llenan nuestras retinas de auténtica poesía visual. Pocas veces la aventura espacial nos ha sido mostrada tan plena de transida belleza, tan pletórica de vitalidad y fuerza. ¡Una verdadera delicia! Podéis leerlo...




Moscú en un futuro que ahora ya es pasado brillando en una apoteósica panorámica inicial.



La CCCP1 y la CCCP2 son dos de nuestras naves espaciales favoritas de todos los tiempos.


La belleza incandescente de Ksenia Moskalenko, la intrépida astronauta Marina. 



El animador Fiodor Krasner logrará arrebatarnos el aliento con sus escenas de nuestros viajeros saltando de un lado a otro por una luna que más pareciera la ciudad perdida de R'lyeh. 





El más bello poema de exaltación de la nueva Rusia soviética y su sueño espacial fue castigado por el régimen de Stalin con la ocultación y el olvido. Pero hoy esta película prodigiosa nos lanza su mensaje, tan imborrable como esa señal (CCCP) que dejaran en la luna nuestros héroes, como aviso de su triunfo más allá de las décadas por venir.



jueves, noviembre 21, 2013

EAM # 48-50: un cuervo maldito, alienígenas buscando esposa y marineros con coraje



Continúo escribiendo para la página de cine El antepenúltimo mohicano, aunque llevo tiempo sin poner al día mis colaboraciones aquí en La décima víctima. Hoy voy a cubrir un poco la distancia que lleva del lugar donde me encuentro al sitio donde he dejado atrás a este mi pobre y amado blog, quizá tan maltratado por mí precisamente por ser el sitio que más quiero. Y empezaré enlazando el comentario que escribí sobre una de mis películas favoritas, la amarga pero fascinante El cuervo (Le corbeau), dirigida por el gran Henri-Georges Clouzot en el año 1943. Podéis leerlo  






A continuación, una película por la que siento un gran cariño, una de esas series b que hacen que amemos la ciencia ficción de los 50 con verdadera pasión: Me casé con un monstruo del espacio exterior (I Married a Monster from Outer Space, Gene Fowler Jr., 1958). El título ya es por sí solo una maravilla, pero esta historia de alienígenas que solo buscan infiltrarse entre nosotros para sobrevivir y acaban siendo mejores maridos que los propios humanos es de un encanto irresistible. Yo siempre lo he creído: cualquier monstruo de la galaxia más lejana que imaginéis, por feo que sea, es mejor que el mejor de los humanos. Una película que defienda esta tesis ya tiene ganado mi corazón. El comentario en extenso: 






Y para terminar por hoy, un film que no tiene absolutamente nada que ver con los anteriores salvo que también se trata de una magnífica película: Capitanes intrépidos (Captains Courageous, Victor Fleming, 1937). El relato de Kipling jamás pudo contar con mejor representación en el cine. Una historia de aprendizaje y amistad como en muy pocas ocasiones podremos encontrar: mostrando coraje tanto en la rudeza como en las partes dominadas por la delicadeza de los sentimientos.

   


jueves, septiembre 12, 2013

Cuatro películas y una entrevista para EL ANTEPENÚLTIMO MOHICANO



Recupero aquí algunas reseñas de películas que escribí para la página web dedicada al cine El antepenúltimo mohicano. Se trata de comentarios sobre filmes actuales que, la verdad, no me gusta mucho hacer. Son encargos que me pide de vez en cuando Emilio Luna, el director de la web, y los escribo encantado, pero la verdad es que me escaqueo de todos los que puedo, jajaja. Creo que hay compañeros en la redacción muy superiores a mí en lo que a cine actual se refiere y pienso que no pinto nada entrando en este terreno. Pero bueno, una de las películas me pareció una maravilla y fue, esta sí, un auténtico placer escribir sobre ella. Me refiero a Volcano (Eldfjall, Rúnar Rúnarsson, 2011). Puedes leer lo que me hizo sentir este prodigioso film AQUÍ.    

Para el festival de cine organizado por la página de cine Filmin, el Atlántida Film Fest de 2013, dedicado al cine independiente, me encargaron escribir sobre cinco o seis películas, no recuerdo bien. Al final conseguí librarme del castigo y lo hice solo sobre tres. Dos de ellas me parecieron sendos espantos, cine pretencioso y fatuo realizado, en mi opinión, que como sabéis no vale un rábano, por personas que dudo mucho amen este arte. Más bien creo que lo que aman es figurar como artistas de este arte, no sé si me explico. Tampoco me importa, muchas palabras les estoy dedicando ya. La primera fue Leones (puedes leer el comentario siguiendo el enlace), una tontería mu gorda que consiste en hora y pico de unos niños pijos paseando por un bosque y una playa filmados con la cámara en sus cogotes. Hora y pico de pescuezos andantes, vaya. En fin, intenté hacer un comentario al estilo de la peli: infatuado, pesado, que transmitiera el mismo estado que me provocó esta chorradilla. La segunda fue un poco más de lo mismo. La diferencia era que, contando otra nadería pretenciosísima, esta vez la directora no sabía ni dónde poner la cámara. Por lo que se puede ver, le valía cualquier sitio. L'âge atomique se titulaba la cosa. Siguiendo el enlace puedes leer lo que escribí: estaba difícil pues había poco sobre lo que explayarse. 

Por suerte la tercera me deparó una agradable sorpresa. Aunque Dos (Stathis Athanasiou, 2011) no me terminó de convencer, sí provocó que el director contactase con nosotros para agradecernos la crítica. Decidimos hacerle una entrevista, a lo cual accedió de buen grado, y esto provocó un bonito diálogo en el cual Stathis Athanasiou fue respondiendo a diversas cuestiones, entre ellas varias en las que explicaba con detalle e inteligencia cosas que me habían llamado la atención y otras que a mí no me habían gustado o bien no había entendido de su película. Un auténtico placer leer a alguien que de verdad sí ama lo que hace con pasión. Podéis acceder a mi no muy favorable crítica AQUÍ, pero no dejéis de leer las respuestas de Athanasiou AQUÍ. Además, también sabréis de sus gustos literarios y cinematográficos. Repito: fue todo un placer.  


viernes, agosto 30, 2013

EAM # 44-47: cuatro películas de Alfred Hitchcock



El director de la página web de cine El antepenúltimo mohicano, Emilio Luna, me encargó que dedicara varios artículos a comentar algunas películas de Alfred Hitchcock. Tenía libertad para elegir el número de ellas y sobre cuáles escribir, siendo la única condición que Atrapa a un ladrón (To Catch a Thief, 1955) estuviera en la selección. Así que me puse manos a la obra con la primera. Si os apetece leer el resultado, podéis hacerlo aquí:




Había para escoger, qué os voy a contar, pero las dos siguientes las tenía bien decididas nada más empezar a oír la propuesta de Emilio: serían mis dos películas favoritas de su etapa inglesa sonora, dos obras maestras por las que siento una especial fascinación. Como el objetivo de la selección no era ser exhaustiva, ni tan siquiera representativa de su autor, sino absolutamente aleatoria y subjetiva, no me importó lo más mínimo no dejar ni margen ni posibilidades a otras películas más populares y conocidas del maestro. Así que la siguiente fue Alarma en el expreso (The Lady Vanishes, 1938).    






¡Qué maravillosos carteles! En fin, la tercera fue 39 escalones (The 39 Steps, 1935), una de las primeras que vi de Hitchcock siendo niño y que se me quedó grabada a fuego. Todavía tiemblo de emoción cuando Robert Donat y Madeleine Carroll deben huir por los páramos esposados el uno al otro y acaban ocultándose en la posada. Los momentos que comparten en la habitación de esta me siguen pareciendo de los más románticos, eróticos y divertidos de todo su cine.



Escribí también sobre la novela de John Buchan 
en la que se inspira la película: AQUÍ.



Tenía claro que para finalizar quería hacerlo con una de sus dos últimas películas: o La trama (Family Plot, 1976) o Frenesí (Frenzy, 1972). Una porque me parece de las más divertidas y simpáticas de su cine, la otra porque es la más macabra, gamberra y destroyer de todas las películas que dirigió. También porque en comparación con otras quizá sean de las menos reivindicadas, al menos de manera popular. Podría daros una razón súper profunda y demás de por qué acabé eligiendo Frenesí, pero dejando aparte que en esos días yo mismo me sentía bastante macabro y gamberro, por lo que empatizaba de manera absoluta con el humor negrísimo de la cinta, la verdad verdadera es que no tenía una copia de La trama y no me pude hacer con ella en el tiempo del que disponía para escribir el artículo, así que nada, ya sabéis cuál ganó.





Y estas fueron mis estúpidas aventuras y disquisiciones mientras escribía los cuatro artículos dedicados a sendas películas de Alfred Hitchcock. Si os han aburrido, imaginaos yo que tuve que vivirlo... ¡Espero que al menos el resultado sea de vuestro agrado!

miércoles, julio 17, 2013

EAM # 43: La guerra de los mundos, de Byron Haskin (1953)


Parece que hubieran pasado siglos desde que escribiera este artículo para la página de cine El antepenúltimo mohicano, pero no. En cualquier caso, aquí está mi comentario a esta fantástica película, La guerra de los mundos (The War of the Worlds, 1953), una producción de George Pal dirigida por Byron Haskin, dos genios con una cantidad magnífica de maravillosos y extraños títulos en su haber. No siempre muy apreciados por los amantes del género fantástico, quizá porque siempre huyeron del elitismo y buscaron hacer películas para todos los públicos, sobre todo Haskin, un artesano que venía del departamento de efectos especiales capaz de dirigir clásicos como La isla del tesoro (Treasure Island, 1950) y Cuando ruge la marabunta (The Naked Jungle, 1954) o rarezas fascinantes como Robinson Crusoe de Marte (Robinson Crusoe on Mars, 1964) y El poder (The Power, 1968). De manera especial, suele ser muy poco valorada esta adaptación de la obra maestra de H. G. Wells, una obra que a mi gusto es una de las grandes cimas del cine de ciencia ficción, y si bien no alcanza la profundidad de la misma novela o de otras películas con las que comparte género, sí que posee grandes momentos, inolvidables secuencias que a día de hoy se pueden considerar modélicas por su realización y geniales por su capacidad de generar pura emoción. 

Podéis leer el artículo




Y qué decir de las naves marcianas: ¡jamás las ha habido más alucinantes!



La secuencia en la que los marcianos acosan a la pareja protagonista en la cabaña abandonada es una delicia, un ejemplo perfecto de tensión y terror.



Jeje, los marcianos apenas si los podemos entrever, otro gran acierto de la peli. Por si os despistáis viéndola, aquí tenéis a uno de ellos. El pobre parece más asustado que los humanos.



Todas las escenas de la ciudad desolada por el ataque marciano son sensacionales. ¡Cuántas películas apocalípticas habremos visto y qué pocas igualan estas imágenes! Igualar digo, que copiarlas, muchas.




Y esas escenas de la ciudad siendo arrasada por las naves espaciales de otro mundo... ¡Si no disfrutáis y sois felices con esto, de verdad que no entiendo qué hacéis visitando este solitario blog!