Tod Browning es un director de cine adorado en La décima víctima. ¡Cómo no! Comentamos para la página de cine El antepenúltimo mohicano el libro que sobre él ha escrito José Manuel Serrano Cueto, AQUÍ.
Garras humanas (The Unknown, 1927) es una de nuestras películas favoritas de su filmografía. Lon Chaney, su aliado en el horror y el melodrama más descarnado, estaba en ella, una vez más, insuperable.
"El cine de Tod Browning
está plagado de imágenes inolvidables, de escenas extrañas y fascinantes que se
graban en la mente con la fuerza de un inusitado fuego: la oscuridad de la
jungla punteada por las fosforescencias de sus miasmas en Los pantanos de Zanzíbar (West
of Zanzibar, 1928); el rostro terrorífico de Lon Chaney en las fotografías
que se han conservado de La casa del horror
(London After Midnight, 1927); (...)."
La verdad es que hay en su cine obras para elegir sin cansarse, pero dejadme que me decante por La marca del vampiro (Mark of the Vampire, 1935), tal vez no una obra maestra pero sí una película por la que sentimos un cariño especial. Y quizá también la película con la colección más impactante y gloriosa de fotografías vampíricas gracias a contar con nuestro admirado y mítico Bela Lugosi y la impresionante presencia hipnótica de Carroll Borland.
SERRANO CUETO, José Manuel. Tod Browning. Madrid: Cátedra, 2011. 267 p. Signo e imagen / Cineastas; 87. ISBN 978-84-376-2880-6.















