Nueva entrega de mis colaboraciones en la página de cine del amigo Emilio Luna El antepenúltimo mohicano. Comento una película de una gran sencillez pero con la maravillosa capacidad de resultar emocionante de una manera profunda: El pañuelo amarillo de la felicidad, dirigida por Yôji Yamada en el año 1977.
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Imagino que los pocos que sigáis esta saga y al tiempo este blog os preguntaréis qué demonios hago últimamente hablando de películas que no es que ya no sean de terror, es que ni pertenecen al género fantástico. Pero, ay, este espectro también necesita recordar qué era eso del calor humano.










