Comienzan mis colaboraciones en la página web dedicada al cine EL ANTEPENÚLTIMO MOHICANO, del amigo Emilio Luna. Todas las semanas recordaremos algún clásico, alguna película olvidada, alguna joya perdida o alguna de esas películas más malas que un pimiento pero tan raras que ya solo por eso las amamos. Para empezar, una película de una belleza sobrecogedora: Las aventuras del Príncipe Achmed (1926), de Lotte Reiniger.
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