miércoles, diciembre 28, 2011

La voz que acusa, de F. F. Van de Water (1945)


Bueno, bueno, cuidado en cómo leéis el nombre de este autor, que pueden salir bromas a cascoporro. Confío en vuestra seriedad y formalidad para que mantengáis el punto requerido de concentración intelectual necesario para asimilar estos comentarios tan sesudos que dejo aquí. Risas (eso espero).

Vale, vale, vaaaaaaaaaaaaale, el único esfuerzo intelectual que requiere la lectura de esta novela es la cabezonería propia de un servidor que no abandona un libro ni aunque lo fumiguen con disolvente.

No he encontrado mucha información del autor en internet, tampoco es que haya hecho el esfuerzo del siglo, así que paso rápidamente a comentaros qué me pareció este La voz que acusa (Hidden Ways es el título original, tan poco acertado como la extraña traducción del mismo que nos endosan).

Bueno, La voz que acusa (1945) comienza en un molesto tono de novela negra lleno de tipos duros y topicazos como ladrillos para poco a poco ir derivando a novela de misterio más tradicional, lo cual se aviene mejor a la trama de asesinato imposible y el subsiguiente rosario de sospechosos habitual, limitados estos a los habitantes de dos apartamentos de un bloque de edificios, los Departamentos Morello. A partir de la mitad, cuando ya conocemos la identidad del asesino, la historia se centra en descubrir el por qué del crimen y cómo fue realizado, por lo que la función mejora otro poquito más, pero nunca lo suficiente como para convertirse en una lectura agradable. Entretenida sin más al final, pero olvidable. Y con unos personajes dibujados con cuatro burdos trazos, de manera pobre y tosca. Así, la anciana señorita Agatha, fascinante para casi todos los otros personajes de la novela pero no para el lector, el cual lee sin dar crédito a que esa señora que solo bebe, juega a las cartas y los mira a todos como sabiendo mucho de la vida pueda resultar ni tan siquiera soportable. O el protagonista, que menos mal que se enamora y deja de lado su insufrible pose de tipo súper duro. No es que empiece a caer simpático, eso jamás, pero al menos deja de resultar abofeteable. Van de Water se esfuerza como puede por que estos personajes parezcan interesantísimos e inteligentes, pero vaya, ni por asomo.

Eso sí, como ya he dicho, desde el momento en que todos dejan de ser rocas impávidas y comienzan a parecer personas la historia gana un poco de interés. Se entremezclan con torpeza dos tratamientos narrativos distintos, como si el autor no quisiera perder el autobús de la moda, entonces la novela negra más urbana, pero no le funciona el intento.

El original norteamericano fue publicado por la editorial Dell Books, en su colección A Dell Mistery, y la edición argentina de (¡atención al nombre!) Acme Agency S. R. Lda. en su colección Rastros presenta una ilustración que es una copia de la portada original, menos potente pero significativa y metafóricamente relacionada con la trama. Pero lo realmente bonito de esta edición es que reproduce la contraportada original, identificativa de la colección mencionada, que siempre consistía en un plano o mapa del lugar en el que acontecía la acción de la novela. Todo un lujo, un detalle de esos que a los que amamos el libro en papel nos reafirman en nuestro gusto. Y es que un libro, como al final todo, entra también por los ojos.

WATER, F. F. Van de. La voz que acusa. Traducción de J. Román. Buenos Aires: Acme Agency S. R. Lda., 1945. 191 p. Rastros; 28.


9 comentarios:

Richard Shelton dijo...

Hola

Sólo te aviso que si buscas más de esa colección argentina las novelas incluidas están resumidas.

Saludos

Llosef dijo...

¡Oh, vaya! Detesto eso... ¡Gracias por el aviso, Black, no tenía ni idea! Me consiguieron varias muy baratas, pero con esto que me comentas no las leeré... ¡Qué pena!

Richard Shelton dijo...

Puedes leerlas ya que el único consuelo es que de muchas obras no hay otra edición (como bien me dijo el difunto J.C.Planells)

Igual sucede en las coleciones Naranja y Evasión de Hachette hasta en algunas de las de Bruguera -Todolibro- y Plaza(Reno).

Queda a tu criterio.

Saludos

Anónimo dijo...

coleccion Naranja nunca resumió una novela!
Bruguera, Molino y Tor batieron récores!
Héctor

Anónimo dijo...

Coleccion Naranja nunca resumió un texto!
Bruguera, Molino y Tor, a pasto!
Héctor

Llosef dijo...

He dado con esta entrada en el blog "Una plaga de espías" de Johnny Malone con la lista casi completa de todos los números que se editaron en la colección. Reincide en eso: son versiones abreviadas, pero inencontrables en español fuera de esta colección en su mayoría. Nada, creo que acabaré leyendo alguna más. Después de todo en esta de F. F. Van de Water casi se agradece, jajaja.

Llosef dijo...

Bueno, aquí dejo el enlace al que me refería en el comentario anterior, que se me olvidó incluirlo...

http://goo.gl/LN6p7Q

Chavón dijo...

La novela me pareció muy interesante y bien escrita. Los personajes bien delineados de acuerdo a la literatura de su época. Por supuesto que el batido de sangre gratuita, violencia sádica y sexo sin mayor sentido, hoy de moda, no tiene nada que ver con esta novela que es una versión de la novela policial inglesa de los 20y 30 con el toque de novela negra de los 40. Muy entretenida!

Llosef dijo...

¡Hola Chavón! Comparto totalmente tu opinión sobre las intenciones del autor, sin embargo, ay, creo que no hace falta decir que pese a esto no me gustó nada el resultado. No porque la novela obvie lo malo, sino porque por mucho que se esfuerce en copiar lo bueno se queda en lo mediocre. Pero apunto con sumo interés tu comentario pues me anima a intentarlo de nuevo, si tengo oportunidad, con Van de Water. ¡Un saludo y gracias por comentar!